Agroecología
Los términos agroecología y agricultura orgánica se pueden usar indistintamente como si tuvieran el mismo significado, pero en realidad son conceptos diferentes. Se han descubierto cada vez más prácticas agrícolas agroecológicas autoproclamadas, ampliando así el horizonte de la ecología agrícola. Estas son dos tendencias superpuestas que confunden a la gente sobre el significado de la agroecología.
En primer lugar, conviene aclarar que la ecología agrícola no es una práctica agrícola, sino un conocimiento científico. Como señaló uno de sus fundadores, Altieri, la agroecología es un conjunto de conceptos basados en el conocimiento primitivo de los agricultores (ciencia étnica), entendiendo la agricultura como parte integral del ecosistema. La idea de la agroecología inspiró una amplia gama de prácticas agrícolas y ganaderas.
Por el contrario, la agricultura ecológica es una convención, es decir, un conjunto de técnicas agrícolas y ganaderas, que se caracterizan por la ausencia de materias primas químicas sintéticas (fertilizantes, pesticidas, herbicidas, antibióticos,etc).
Dada la variedad de prácticas agrícolas inspiradas en la agroecología, la producción orgánica no es el único método que puede considerarse agroecología. Hay otros sistemas que no utilizan tecnología de producción orgánica, pero si se ajustan a los principios científicos de la agroecología, pueden considerarse agroecología.
Por lo tanto, es cierto que el campo de la agroecología es amplio y diverso y no puede limitarse a una sola práctica (agricultura orgánica), sino que debe ampliarse sin restricciones, porque en ese caso, su significado se difuminará.
El propósito de este artículo es, precisamente, plantear algunas ideas para esclarecer el debate en torno a la agroecología, que es un método científico que aparece cada vez más en los campos social, académico y político.
Los 4 principios de la agroecología
· Diversidad ecológica. La coexistencia de múltiples direcciones de producción en una misma finca.
· La rotación de cultivos. Para evitar el agotamiento de los recursos naturales en la misma parcela.
· Combinación de agricultura y ganadería. Promover el reciclaje de nutrientes de forma circular.
· Participación de comunidades locales. Su conocimiento está al mismo nivel que el de la tecnología y la ciencia.
Sin embargo, en realidad, estos principios se explican de diversas formas. Esto resultó en dos formas de agroecología: una es más esencialista y militantes; la otra es esencialista y militantes. Otro experto más pragmático y técnico.
Versión esencialista
La versión esencialista de la agroecología rechaza positivamente los principios de la Revolución Verde (mejoramiento genético, mecanización, intensificación productiva, uso de paquetes tecnológicos e insumos químicos ...) que han controlado el proceso agrícola durante más de 50 años.
Para esta versión de la agroecología, estas tecnologías están lejos del conocimiento local y han convertido a la agricultura en un modelo intensivo, cada vez más especializado y dependiente de industrias y grandes empresas multinacionales. A su juicio, provocan un aumento de la deuda de los pequeños agricultores y tienen un impacto negativo en el medio ambiente, que es una de las causas del cambio climático.
Por tanto, en su versión esencialista, la agroecología tiene las características de la beligerancia, manifestada como un mazo de asedio para combatir este modelo agrícola industrializado. Esto explica por qué organizaciones ideológicas de izquierda (especialmente en países latinoamericanos) y otros movimientos mundiales (organizaciones ambientales y asociaciones internacionales de agricultores como La Vía Campesina) han absorbido este tipo de agricultura por razones ecológicas. Suele ser en esta versión esencialista donde se determina la diferencia entre agroecología y agricultura ecológica.
Versión pragmática
La versión pragmática de la agroecología es más tecnocrática. Se limita al campo de los enfoques holísticos destinados a proteger el ecosistema. No rechazará las nuevas tecnologías ni demonizará el papel de la industria y las empresas multinacionales.
Según esta versión, todas estas prácticas que promueven la biodiversidad y la sustentabilidad ambiental a través de la diversificación y expansión productiva, independientemente de si se basan en el paquete tecnológico del complejo agroindustrial, serán agroecológicas.
Para esta versión, el hecho de que la finca sea de tipo familiar o empresarial no tiene nada que ver con definir sus calificaciones en agroecología.
Los modelos agrícolas, como los basados en la agricultura de precisión (utilizando tecnologías de alta gama como los drones), la producción integrada (para el tratamiento equilibrado de plagas y enfermedades) o la agricultura de conservación (labranza mínima), se clasificarán como modelos agroecológicos. Versión tecnocrática. De manera similar, la agricultura orgánica será otra práctica agrícola inspirada en la agroecología, más que la práctica más relevante.
Además, las prácticas agrícolas urbanas defendidas desde las ciudades (huertos, corredores verdes, etc) y protegidas por la Convención de Milán (2015) son declaradas agroecología, que también se puede aprender de este aspecto más pragmático y esencial de la agroecología.

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